Trump insiste en nueva ley de salud

Después de un nuevo fracaso para eliminar la ley de salud ObamaCare y reemplazarla por una nueva legislación preparada a puertas cerradas por el liderazgo republicano en la Cámara Alta, el presidente Donald Trump se reunió con casi todos los senadores republicanos y los instó a reanudar el debate y cumplir de esa manera con una de sus promesas de campaña.

“Cualquier senador que vote contra el reinicio del debate estará realmente diciéndole a Estados Unidos que respaldan el ObamaCare”, les dijo en un almuerzo en la Casa Blanca al que asistieron 49 miembros republicanos de la Cámara Alta, el  pasado mes de Julio.

El mandatario también les advirtió, que si no respaldan ese esfuerzo para desactivar el ObamaCare y reemplazarlo por otro, podrían perder su reelección en los comicios de medio término que se realizarán el próximo año.

Los republicanos “DEBEN cumplir su promesa con el pueblo estadounidense”, tuiteó el mandatario horas antes, después que su partido sufriera la humillante derrota cuando senadores de la propia agrupación se pronunciaron en contra de la ley patrocinada por Mitch McConnell, líder de la mayoría republicana del Senado.

La derrota

El martes 18 de Julio, dos senadoras republicanas –Susan Collins, de Maine, y Lisa Murkowski, de Alaska- anunciaron que mantenían su oposición a la medida. A ellas se unió una tercera senadora republicana, Shelley Moore Capito, de Virginia Occidental. Eso fue suficiente para pronunciar la defunción de la iniciativa.

McConnell se vio obligado a cancelar la votación, hecho que comunicó a Trump, quien recibió muy mortificado la noticia. Incluso McConnell propuso votar para que la reforma de Obama sea derogada, sin reemplazarla por el momento, pero eso también parecía rumbo al fracaso, luego que la Oficina de Presupuesto del Congreso (CBO), una entidad independiente, señaló que una decisión como esa dejaría sin seguro de salud a 17 millones de personas de inmediato y a 32 millones en una década.

Trump entonces pidió a McConnell postergar hasta la próxima semana una nueva votación.

La bancada republicana necesita por lo menos dos votos adicionales para ir adelante. La situación se complica con el repentino mal que afectó al senador republicano John McCain, a quien se le diagnosticó un cáncer cerebral maligno el mismo miércoles.

McConnell habló el miércoles en el Senado donde siguió pidiendo a su bancada que apoye la idea de derogar la reforma sin reemplazo.

“Gun

NO COMMENTS

LEAVE A REPLY