Get ready for School year By Dr. Lucy Guevara Vélez

“BRANN”
“Blues

It’s time for the new school year and getting ready means more than buying school’s supplies for our children. In addition to completing enrollment requirements, Latino parents/guardians are bombarded with tips for back-to-school. We often hear suggestions about: meeting the new te483acher, touring the school, creating bedtime routines, and so on. We typically talk to teachers about our children’s behavior, health concerns, and overall needs. Hardly ever, are we encouraged to truly get to kn
ow our children’s teachers. Teachers’ biographies sometimes sound like fairytales and only mention their degrees, love for children, and hobbies. All great information, but in
order for Latino parents/guardians to become advocates for their children while building a partnership with schools, they need to know more about teachers. We want to be part of a learning community and share responsibility, therefore need to understand the ideas that guide everything a teacher does in the classroom.

Here are my suggestions listed as six critical questions to ask your children’s teachers:

  1. Why do you teach the way you do?
  2. What should we expect from you as a teacher and how will you address behavior in your classroom?
  3. How can I help you get to know my child?
  4. How can we build upon my child’s strengths and cultural wealth?
  5. How can we ensure a positive experience for my child this school year?
  6. How can we transform my child’s love for learning into a college-going culture?

The first few questions help us learn about a teacher’s teaching philosophy. Today, many colleges prepare future teachers to outline the beliefs and practices that will guide their careers. These give us details about the classrooms our children will be part of. For example, some teachers focus on methods and knowledge of content. These teachers embrace executive roles and see themselves as providers of knowledge. We can expect structured lessons, excessively guided assignments, and lots of testing. Other teachers make students central and emphasize inductive learning. This facilitator assigns lots of projects, small group activities, and uses the interests of students to design lessons. Such information helps us see whether our child’s type of intelligence matches the teacher’s method. Without this knowledge, we cannot supplement instruction at home nor effectively advocate for our children.

Get Ready for School
Get Ready for School

Next, we must also ask about classroom management. Will the teacher punish defiance or encourage students to follow class rules by tapping into their strengths? This is a concern because behavior strategies are often punitive and further shame our children. The big risk is that children often internalize a “bad child” identity and behavior rather than learning becomes their only focus. To prevent this, we have to proactively collaborate with teachers to find redirection strategies that encourage our children to follow rules, not oppress them into compliance.

Questions three and four clearly tell teachers that we value education. We see teachers as partners and should make sure that they know our children, their strengths, prior knowledge, and the cultural wealth they bring into their schools. Unfortunately, many of our teachers do not live within our Latino communities and only know about our food and festivals. We should use this question to talk to teachers about the forms of capital that our Latino community has. For example, many Latino children have linguistic capital. They are language brokers for their families and have skills that supersede simply speaking two languages. This is an asset that should be acknowledged by teachers.

Finally, we should make clear that we are not waiting until the high school years to encourage a college-going culture in our children. This begins in pre-kinder by ensuring a positive educational experience. Teachers are not solely responsible for this. We are ready to collaborate in making school not only a place our children enjoy, but also a space in which they thrive academically.

In summary, these questions are not meant to question the expertise of our teachers, but rather to understand their specific ideas about teaching and learning. Most importantly, conversations with teachers should remain creative and not destructive because together we can form learning communities that build agency in our Latino children and open clear paths to post-secondary education.

Get Ready for School
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PREPARÉMONOS PARA EL NUEVO AÑO ESCOLAR CON ESTAS SEIS PREGUNTAS PARA NUESTROS MAESTROS

Llego el nuevo año escolar y hacemos más que comprar los útiles para preparar a nuestros hijos. Además de cumplir con los requisitos de matricula, los padres/ tutores legales Latinos reciben muchas sugerencias para el regreso a clases. Con frecuencia nos dan consejos como: conozca al maestro, visite la escuela, tenga una rutina para sus hijos para la hora de dormir, etcétera. Típicamente hablamos con los maestros sobre el comportamiento de nuestros hijos, preocupaciones sobre su salud, o necesidades en general. Casi nunca recibimos orientación para realmente conocer a los maestros de nuestros hijos. Y sus biografías suenan como cuentos de hadas que solo tienen información sobre su preparación, amor por los niños, y pasatiempos. Esta información es buena, pero para que los padres/tutores legales Latinos puedan abogar por sus hijos y a la vez crear una colaboración con las escuelas, tienen que conocer mejor a los maestros. Queremos ser parte de una comunidad de aprendizaje y compartir la responsabilidad, entonces tenemos que entender mejor las ideas que guían todo lo que hace un maestro en su salón de clase.

Aquí están mis sugerencias en forma de seis preguntas que debe usted hacerle a los maestros de sus hijos:

  1. ¿Por qué enseña como lo hace?
  2. ¿Qué podemos esperar de usted como maestro y cómo maneja la disciplina en su salón?
  3. ¿Cómo puedo ayudarlo a conocer mejor a mi hijo?
  4. ¿Cómo podemos aumentar las destrezas y riqueza cultural de mi hijo?
  5. ¿Cómo podemos lograr una experiencia educativa positiva para mi hijo este año escolar?
  6. ¿Cómo podemos transformar las ganas de aprender de mi hijo en interés por una educación universitaria?

Las primeras preguntas nos ayudan a conocer la filosofía de enseñanza de un maestro. Hoy en día, las universidades le piden a sus futuros maestros que resuman las convicciones y practicas que guiaran sus carreras. Estas preguntas nos dan detalles sobre los salones de clase de nuestros hijos. Por ejemplo, algunos maestros se enfocan en métodos y en el conocimiento de las materias. Estos maestros asimilan un papel ejecutivo y se ven a si mismos como proveedores de conocimiento. De ellos podemos esperar lecciones estructuradas, tareas con muchas instrucciones, y muchas pruebas. Otros maestros se enfocan en conocer a los estudiantes y enfatizan el aprendizaje inductivo. Este facilitador asigna muchos proyectos, tareas en grupos pequeños, y usa los intereses de los estudiantes para diseñar lecciones. Esta información nos ayuda a ver si el tipo de inteligencia de nuestro hijo es compatible con el método que usa el maestro. Sin esta información, no podemos suplementar la enseñanza en el hogar, ni abogar efectivamente por nuestros hijos.

Siguiente, también debemos hacer preguntas sobre las estrategias de disciplina en el salón de clase. ¿Castigaría (el maestro) a los estudiantes por desafiarlo, o los motivará a seguir las reglas del salón utilizando sus destrezas más desarrolladas? Esto es preocupante porque con frecuencia se usan estrategias de disciplina que castigan y avergüenzan a nuestros hijos. Hay un gran riesgo de que los niños internalicen una identidad de “niño malo” y que se enfoquen solo en el comportamiento y no en aprender,   Para prevenir esto, tenemos que ser deliberados en colaborar con los maestros para encontrar estrategias de disciplina que motiven a nuestros hijos a seguir las reglas sin oprimirlos.

Las preguntas tres y cuatro le señalan claramente a los maestros que valoramos la educación. Vemos a los maestros como aliados y tenemos que asegurarnos que conozcan a nuestros hijos, sus destrezas, conocimiento, y la riqueza cultural que traen a sus escuelas. Desafortunadamente, muchos de nuestros maestros no viven en nuestras comunidades Latinas y solo conocen nuestra comida y festivales. Debemos usar esta pregunta para hablar con los maestros sobre los tipos de capital que tiene nuestra comunidad Latina. Por ejemplo, muchos niños Latinos tienen capital lingüístico. Interpretan conversaciones y traducen documentos para sus familias y esta destreza es aun más compleja que simplemente hablar dos idiomas. Esta es una gran habilidad que los maestros deben reconocer.

Finalmente, debemos decir claramente que no vamos a esperar hasta que nuestros hijos lleguen a la preparatoria para instruirlos hacia la universidad. Esto empieza durante el Pre-Kinder a través de asegúrales una experiencia educativa positiva. Los maestros no son los únicos responsables y estamos listos para colaborar con ellos para lograr que nuestros hijos no solo disfruten la escuela pero también sea un lugar en el cual sobresalgan académicamente.

En resumen, estas preguntas no son para cuestionar el conocimiento de nuestros maestros, si no para entender con detalle sus ideas sobre enseñanza y aprendizaje. Aun más importante, nuestras conversaciones deben ser creativas y no destructivas porque juntos podemos formar comunidades de aprendizaje que aumenten la auto-iniciativa de nuestros niños Latinos y abrir caminos sin obstáculos hacia la universidad.

“Gun

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